
Armonía, luminosidad y elegancia son las características de esta atractiva morada florentina, situada en la última planta de un hermoso edificio antiguo. Las habitaciones, todas distintas una de otra, tienen las paredes pintadas con colores suaves, realizados con tierras y pigmentos naturales. Preciosas sedas orientales son los tejidos utilizados para las cortinas y las camas con dosel. Teijdos en puro lino de la Antica Tessitoria Busatti, decoran la sala de estar y la sala de desayuno. Una auténtica emoción es la terraza que se asoma a los tejados, de la que se disfruta de unas vistas estupendas de toda Florencia.